VIANA
Municipio  de la Comunidad Foral de Navarra situad en la merindad de Estella, y a 81 km de la capital de la comunidad, Pamplona.
Refundada en 1219 por Sancho VII el Fuerte, recibió el título de ciudad en 1630 y ostenta el título de “Muy Noble y Leal Ciudad de Viana Cabeza de Principado del antiguo reino de Navarra”.

HISTORIA
Existen indicios de la presencia humana en la zona desde el Paleolítico Inferior (200.000 años a.C.), como lo demuestran diversos hallazgos arqueológicos.
El poblado celtíbero de la Custodia, que acogió a centroeuropeos, hacia el año 600 a.C. merece especial atención al proporcionar téseras de hospitalidad con inscripciones ibéricas que son los primeros textos que se conocen en la Comunidad Foral de Navarra.
A partir del siglo I, el territorio vianés se romanizó intensamente gracias al reparto de tierras a los veteranos de las campañas militares del ejército romano y a algunos colonos. Estas villas se asentaron en suelos muy fértiles, cerca de riachuelos y del Ebro, y cerca de vías de comunicación. Las numerosas villas situadas en zonas agrícolas para el cultivo del trigo, la vid y el olivo, con el paso de los años dieron lugar a pequeñas y numerosas aldeas medievales, cuyas iglesias románicas consideradas hoy ermitas, han llegado hasta nuestros días.
Pero fue el rey navarro Sancho VII “El Fuerte” en 1219 quien para asegurar la frontera de la Sonsierra del Antiguo Reino de Navarra, decidió crear una fortaleza que defendiera sus posesiones frente al Reino de Castilla. Asimismo, convenía abrir una ruta comercial y tener un enclave en el Camino de Santiago hacia Compostela. Pero la nueva población necesitaba gente que la mantuviera en época de paz y la defendiera en época de guerra. Por ello concedió a la nueva villa el Fuero del “Privilegio del Águila” para incentivar y congregar en ella a los vecinos de las aldeas circundantes.
El Camino Francés o de Santiago, cambia por entonces de trazado para pasar ahora por la nueva villa.
Una de las mayores glorias históricas para la villa fue la institución del Principado de Viana por Carlos III “el Noble”, para su nieto Carlos, mediante un documento fechado en Tudela el 20 de enero de 1423. Comprendía una serie de villas, castillos y rentas para honor y digno mantenimiento del heredero del Reino. El título de Príncipe de Viana lo llevaron los primogénitos de los reyes navarros. En la actualidad el título de Príncipe de Viana lo ostentan Don Felipe de Borbón y Grecia y Doña Leticia Ortiz Rocasolano.
Fueron muchas las ocasiones en las que por entonces la villa sufrió el asedio y acoso de las tropas castellanas, por ello en 1467 la reina Doña Leonor premió su lealtad al Reino de Navarra concediéndole el título de “Muy Noble y Muy Leal”.
En 1507 en plena guerra entre el conde de Lerín y don Juan de Labrit, muere en Viana en una emboscada César Borgia, hijo del papa Alejando VI, cardenal, príncipe renacentista y Generalísimo de los ejércitos de Navarra y Pontificios, quien inspiró a Maquiavelo para redactar “El Príncipe”.
La capitulación de Pamplona el 25 de julio de 1512 ante las tropas castellanas y la anexión de Navarra, obligó a Viana a seguir los mismos pasos el 15 de agosto de 1512. En 1515, por orden del cardenal Cisneros, el castillo y sus aldeas fueron incorporadas al Corregimiento de Logroño, hasta 1523 cuando el emperador Carlos I la reintegró de nuevo al Reino de Navarra.
Entre los siglos XVI y XVII, Viana vive una época de florecimiento y prosperidad económica, gracias en parte a la buena agricultura y las grandes producciones de vino. Dicha prosperidad se refleja en la construcción de numerosos edificios civiles y religiosos de estilo renacentista y barroco. Resurgen las clases nobles, cuyos hijos medianos y pequeños desempeñan altos e importantes. Se adornan las fachadas con imponentes escudos heráldicos y se realizan importantes reformas de ampliación en ambas parroquias.
Un 22 de julio de 1599 en plena peste, los ciudadanos eligen como patrona a Santa María Magdalena debido a que ese día nadie murió por dicha plaga.
En 1630, el rey Felipe IV concede a Viana el Título de Ciudad, además se compra el castillo y Casa Real, las murallas y el Soto Galindo.
El 2 de junio de 1808, los vecinos solicitaron armas para defender al rey Fernando VII y la Sagrada Religión Católica. Pocos días después las tropas Napoleónicas toman la ciudad instalando su cuartel general en la estratégica iglesia de San Pedro. La ciudad sufrió los desmanes de las tropas francesas.
El 9 de octubre de 1818, nace en Viana Francisco Navarro Villoslada, el escritor romántico navarro más ilustre.
Las Guerras Carlistas hacen del siglo XIX un siglo fatal para Viana, al encontrarse en medio del foco carlista de Estella y el liberal de Logroño. La ciudad sufre las embestidas de ambos bandos. El 16 de junio de 1875 se celebra en el campo de La Alberguería, a los pies de la ciudad un importante canje de prisioneros.
En 1893 en Viana se produce un levantamiento popular como protesta a la Ley de Presupuestos creada por el ministro de hacienda Germán Gamazo.
A principio del siglo XX una plaga de filoxera dificultó la recuperación económica. La guerra civil y la fuerte emigración a las grandes ciudades hacen mermar la población. En 1964 el Programa de Promoción industrial de Navarra, facilita la instalación de numerosas empresas.
Actualmente Viana goza de un próspero presente con una agricultura renovada y una floreciente industria. Bien dotada de servicios sociales, deportivos y culturales.

QUE VER
BALCÓN DE TOROS
El 13 de julio de 1657 se planteó la construcción de un nuevo edificio para la reunión de las juntas pero el proyecto falló por la poca profundidad de los cimientos. En 1683 se decidió trasladar este edificio semiderruido a la Plaza del Coso y emplearlo como balcón de toros, aunque se le añadieron algunos elementos, debido a la necesidad ineludible de tener un lugar para que los ediles presenciaran los espectáculos taurinos.

AYUNTAMIENTO
El 13 de julio de 1657 se planteó la construcción de un nuevo edificio para la reunión de las juntas, pero el proyecto falló por la poca profundidad de los cimientos. El 16 de agosto de 1684, se comprometieron a terminar las nuevas obras por 4.240 ducados, acabando en 1692.

La casa consistorial se edificó en la Plaza Mayor, lugar de cruce de las vías principales y que polarizaba desde siempre la vida social de la ciudad.
Es una estructura compuesta de una galería de siete huecos rectangulares y balcones sobre otros tantos soportales con pilastras y arcos de medio punto, construida enteramente en piedra sillar. La fachada es armónica y sobriamente decorada, pertenece al estilo barroco francés, racionalista y clásico. En el centro campea un monumental escudo de España, que data de 1688, rematado con corona real muy resaltada, niños sobre pedestales sostienen escudos con las armas vianesas y dos leones colocan sus zarpas sobre bolas. En cada extremo emerge una torrecilla de ladrillo, con balcones de medio punto y óculos, que dan al edificio elevación y verticalidad.
El 4 de julio de 2004, tras un año de reformas y ampliación del edificio, se inauguraron las nuevas dependencias, que se sumaban a las ya existentes.
En su archivo municipal se conserva el Fuero del Privilegio del Águila.
En la sala de sesiones del Ayuntamiento está el busto y relicario de Santa María Magdalena, patrona de la ciudad.

CASA DEL PESO
Su primer cuerpo es de piedra sillar consistente en arcadas con arcos de medio punto sobre pilastras, protegidos con preciosas verjas de balaustres de hierro. Una cornisa de piedra separa el resto del edificio de ladrillo. Unos pequeños escudos de piedra con las armas de la ciudad, colocados en la zona baja, recuerdan el pasado municipal del edificio.

Este edificio se construyó por la necesidad de tener un lugar municipal en donde poder almacenar y venderse diversos géneros, principalmente granos, y colocar el peso oficial. Fue vendido con el fin de solventar las arcas municipales. Posteriormente paso a propiedad de Doña María, una ilustre y hacendada dama vianesa. Durante la Guerra Civil Española, sirvió de cuartel general de las tropas italianas del batallón Litorio. La utilización de sus bajos como locales comerciales y el despreocupamiento lo llevó casi a la ruina total, hasta que Caja de Ahorros de Navarra lo compró y lo restauró en 1987.

CENTRO CULTURAL – CASA NAVARRO VILLOSLADA
En el edificio nació  el político, periodista y escritor vianés Francisco Navarro Villoslada un 9 de octubre de 1818, y en ella falleció un 29 de agosto de 1895.

HOSPITAL DE PEREGRINOS “NUESTRA SEÑORA DE GRACIA”
Basílica situada en la Rúa Mayor de San Pedro de Viana, 18. Fue en su origen el hospital civil de pobres y peregrinos Nuesta Señora de Gracia. Es uno de los pocos ejemplares de edificio gótico civil de carácter municipal que se conservan en Navarra del siglo XV.
Un pergamino fechado el 7 de diciembre de 1487 en Roma por el papa Inocencio VIII concede la autorización para la construcción de un altar. En 1566 debido a las pestes, se trasladó el hospital extramuros de la ciudad y el edificio fue comprado por la cofradía de la Veracruz. Durante los años 1987 – 1988 tuvo lugar la primera fase de restauración del edificio. En 1988 – 1989 se llevó a cabo la segunda fase. En la actualidad el edificio constituye la Casa de Cultura de la ciudad.

HIPOGEO DE LONGAR
Prueba de la neolitización del territorio es el Hipogeo o cámara sepulcral megalítica de Longar. Situado en el llamado “Alto de los Bojes” a unos 834 m de altitud, está datado entre el 2850 y el 2500 a.C..
Este monumento se caracteriza por ser una de las pocas tumbas prehistóricas que nos ha llegado intacta hasta nuestros días.

Posee unas dimensiones de 4,6 m de largo y una altura máxima en el interior de 1,5 m.
Se trata de una cámara subterránea, excavada en la roca madre arcillosa, de forma alargada con la cabecera en semicírculo, un muro de lajas y cubierta con dos grandes losas de arenisca. El acceso a la cámara, tras un corredor de piedras hincadas, se realizaba por una perforación de la losa de entrada situada al sur. Su depósito funerario, al desplomarse la cubierta en época prehistórica, ha llegado hasta nosotros intacto.
En su interior se hallaron los cadáveres de unos 80 individuos, la mayoría en posición flexionada y pertenecientes al mismo grupo tribal o cultural. También se encontraron utensilios de sílex, destacando la presencia de puntas de flecha que todavía permanecían alojadas en los esqueletos de algunos individuos.

PORTAL DE SAN FELICES
Cuenta la tradición, que el rey navarro Sancho VII “El Fuerte” cuando fundó la ciudad de Viana en febrero de 1219, colocó la primera piedra en dicho portal.
Reformado en los siglos XVI y XIX, fue destruido en las Guerras Carlistas. Recientemente ha sido restaurando siguiendo el modelo del siglo XVI.

PORTALES Y MURALLAS
Viana cuenta con un trazado urbanístico que responde a su carácter de plaza fortificada, misión principal para la que fue creada.
Orientados a cada punto cardinal, se encuentran los portales de acceso a la ciudad: San Felices al oeste, Santa María o San Juan al norte, Estella al oeste y La Solana al sur. Fueron modificados en el siglo XVI, ostentan escudos de armas y están dedicados a santos representados en sus respectivas hornacinas.
Aunque el plano medieval de la villa se alteró durante el siglo XVI, parte del recinto amurallado que circundaba la villa aún se conserva.
Es posible contemplar la muralla y barbacanas de San Pedro y de Santa María, restos subterráneos del castillo, lienzos de muralla, y estructuras de diversos torreones: la torre de Tambor, de la Tahona y del torreón de San Lorenzo.
De los siglos XVII y XVIII se conservan dos nuevos portales, el de la Trinidad, en la plaza del Coso, y el de San Miguel. Ambos se abrieron para dar mayor salida a varias calles.
En este siglo se configuraron definitivamente las plazas: la Mayor, embellecida con el noble edificio del ayuntamiento.
Al sureste de la villa, en fuerte escarpe, alzaron el castillo y casa del rey (desaparecido).

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN
Construida en estilo gótico a finales del siglo XIII y comienzos del XIV, sufre ampliaciones y modificaciones en los siglos XVI y XVII. Desde 1931 tiene categoría de Monumento Nacional.
Posee carácter de fortaleza, con lisos muros y poderosos contrafuertes. Una sencilla puerta gótica con la imagen en pie de la Virgen con el niño acompañada por dos ángeles en el tímpano, se abre al oeste. La portada del oeste, del siglo XIV (la del sur desapareció).
La portada renacentista, es un auténtico retablo en piedra, señalado por muchos autores como “la obra en piedra más sorprendente del renacimiento navarro”. La bóveda central comprende arriba a la Virgen de la Asunción, titular de la iglesia, y el Calvario. En las dovelas del arco de entrada, está representado el Horóscopo del Nacimiento y Muerte de Cristo.
Delante de la portada, en el suelo, se encuentra la lápida de César Borgia. La torre renacentista de estilo herreriano fue construida entre 1584 y 1593. Tiene aspecto clásico, y en ella se abren cuatro grandes huecos rectangulares, para las campanas, adornados con pilastras y frontón triangular. Debido a un incendio que sufrió en 1954, el campanario es moderno.
El templo consta de 3 naves, una central más ancha y dos a ambos lados, entre los contrafuertes se abrieron las capillas. El pavimento está dividido en sepulturas y data de 1693.

IGLESIA DE SAN PEDRO
Fue la primera iglesia que se levantó en el siglo XIII, en la por entonces villa. Su posición estratégica, en el flanco oeste del recinto amurallado y su potente torreón la mantuvo desde la edad media hasta en la Francesada y en la Primera Guerra Carlista, pues se utilizó como cuartel. En el siglo XVIII se realizaron ampliaciones maltratando sus paredes maestras provocando su derrumbamiento en 1844.
Queda en pie una nave lateral, parte de su cabecera, el trascoro, el torreón, en gran parte desmontado en 1979, y la portada barroca de ingreso.

ERMITA DE SAN MARTÍN
Situada en una terraza entre los riachuelos de Valdevarón y Longar, sus orígenes se sitúan en la romanización y fue la iglesia del poblado de San Martín de Tidón.
La iglesia, de modestas dimensiones, está construida enteramente en piedra tallada. Su planta está constituida por dos tramos rectangulares. Solamente el ábside es la parte primitiva románica, un cuadrado de cabecera plana en la que se abre una ventana con arco de medio punto apoyado interiormente en arista viva. Al exterior, este arco está formado por baquetones de billetes que se apoyan sobre columnas de basas sencillas, fustes monolíticos y capiteles alargados con adornos de entrelazo; la arquivolta está decorada con bolas, y el hueco de la ventana está atravesado por una abertura, especie de arpillera, tallada en una sola pieza.
La iluminación se resuelve mediante dos pequeñas ventanas de medio punto sin decoración, estrechas al exterior y abiertas interiormente, que van colocadas en la fachada sur a ambos lados de la portada.
El segundo tramo rectangular es posterior, de estilo cisterciense, carece de bóveda, siendo su cubierta de madera. En el lateral sur y a plomo con la fachada, se abre la portada, y la forman dos arcos, uno de medio punto en arista viva y otro algo apuntado de perfil circular, que cae sobre dos columnas de fuste monolítico rematado por capiteles de vegetación estilizada.

ERMITA DE LA VIRGEN DE CUEVAS
Enclavada en pleno Camino de Santiago fue la antigua iglesia del poblado de origen prerromano de “Covas”, que se unió a Viana en 1219. La ermita que se conoce hoy en día es un edificio sin estilo definido. En el siglo XVIII se rehízo completamente y construyeron una sala de juntas para la cofradía y vivienda para el ermitaño. La ermita propiamente dicha es un rectángulo con cabecera plana provista de cúpula con linterna. En un camarín del siglo XVII se halla la imagen de la Virgen titular.
En los alrededores existe una zona arbolada, césped, fuente, mesas y fogones.

CONVENTO DE SAN FRANCISCO
El Convento de San Francisco o de San Juan del Ramo, está situado al norte de Viana.
Las obras del convento e iglesia comenzaron el 1 de marzo de 1642 hasta 1677. Fueron los frailes franciscanos quienes bajaron a vivir a la ciudad desde la aldea de Soto, hoy jurisdicción de Aras, en el primer tercio del siglo XVII. Allí habían vivido en una iglesia dedicada a San Juan, hoy en ruinas, fundada por el Príncipe de Viana en 1440.
Al principio se llamó San Juan Bautista o San Juan del Ramo, en memoria del primitivo convento, pero el pueblo pronto comenzó a llamarle San Francisco, como se le conoce hoy. En 1682 se construyó el pozo del claustro. El 26 de septiembre de 1677 se hizo la traslación y bendición, asistiendo diversas autoridades.

FIESTAS Y TRADICIONES

ROMERÍA A LA VIRGEN DE CUEVAS (SEPTIEMBRE)
El día 7 a la tarde, después del rosario, se procede al reparto de pan y vino a los mil quinientos cofrades de la “Cofradía Virgen de Cuevas”. Cada cofrade recibe un bollico de pan y una botella de vino tinto que lleva impresa en la etiqueta, la imagen de la Virgen y la ermita con un poema. El dinero recaudado se invierte en la conservación y cuidado de la ermita.
Al día siguiente, por la mañana, y tras un breve recorrido por los alrededores, se celebra una pequeña misa en el interior de la ermita. A la salida se invita a todos los asistentes a chocolate con bizcochos, pastas caseras, café y moscatel.

 

FIESTAS PATRONALES DE SANTA MARÍA MAGDALENA Y SANTIAGO
Debido al buen tiempo y a que dichas fiestas coinciden con el período vacacional de julio y con la festividad de Santiago, la localidad suele ser centro de sana diversión, reuniendo a numerosos vecinos y forasteros.
Viana, ofrece hospitalidad, y comparte la alegría de estos días con las personas que las visitan, entre ellos con los “hermanos” de La Bréde, asiduos desde el hermanamiento a esta localidad.

FIESTAS EN HONOR A LA VIRGEN DE NIEVA
Son las fiestas pequeñas de la localidad.
El programa de fiestas resulta muy variado y ameno tanto para mayores como para pequeños (chocolatadas, teatros, karts, talleres de manualidades, juegos infantiles, castillos hinchables, videoconsolas, rocódromos, toro mecánico, túnel del viento…).

ROMERÍA A LA VIRGEN DE CUEVAS (LUNES DE PASCUA)
Cada lunes de Pascua se realiza la romería a la ermita de Cuevas, iglesia del antiguo poblado medieval de Cuevas. En los últimos años se procede a la bajada de la Virgen en procesión, encabezada por el estandarte de la cofradía, desde la iglesia de Santa María de Viana (donde permanece el resto del año) hasta dicha ermita.
Una vez que se le ha dado la bienvenida a la Virgen, en los aledaños al templo, se realiza una eucaristía al aire libre en la que participan vecinos de las localidades cercanas: navarros, alaveses y riojanos. Al final de ésta, los auroros de Viana, que ya varias horas antes han recorrido las calles de la ciudad, entonan el famoso cántico a la Virgen.
Tras la celebración se realiza el almuerzo típico: tortillas variadas, embutidos… mientras que en las cuadrillas, los “sarteneros” preparan el fuego para la comida que es costumbre realizar en los alrededores de la ermita.

FIESTA DE SAN FELICES O DE LA FUNDACIÓN
Cada 1 de febrero se conmemora la fundación de la ciudad. Y aunque dicho día es onomástica de Santa Brígida, se celebra este santo porque fue un 14 de enero de 1219 (San Félix) cuando comenzaron las obras para posteriormente, el 1 de febrero colocarse la primera piedra de la ciudad.

GASTRONOMÍA   

CARDO DE NAVIDAD
El cardo es una verdura de invierno, se come fresca durante todo este período y por tanto es costumbre que esté presente en la cena de nochebuena o navidad. Para que resulte bueno debe estar tapado o atado con periódicos y habrá helado en el campo (así estará más tierno).

ENSALADA DE ESPÁRRAGOS
Un producto típico de la cocina vianesa, son los “Espárrago de Navarra”, sujeto a Denominación de Origen.
Degustados al natural, “apañados” con aceite de oliva y vinagre, o con salsa de mahonesa, también se emplean para acompañar, adornar o enaltecer ensaladas mixtas de las más extravagantes maneras.

HABAS CHIQUIS SECAS DE LA SOLEDAD
Es el primer plato de la cena que el día de Jueves Santo comen los cofrades de la Vera Cruz y de la Soledad.

MIGAS DE LA SOLEDAD
Esta receta se sirve en fuentes de loza o barro de la Cofradía, que se colocan en el centro de cada cuatro hermanos, que comen directamente de ella y que únicamente llevan a la cena (aparte del apetito) la cuchara y servilleta, amén de pimientos, guindillas y cebolletas encurtidas como acompañamiento de las habas. Los auroros también suelen almorzar migas el día de San Francisco Javier.

SOPA DE AJO
Una sopa típica para degustar por las noches que revitaliza el cuerpo y el alma.
Sus ingredientes son: Pimientos, cebolla, puerro, zanahoria, ajos, pan duro, huevos frescos, una pastilla de concentrado de carne, aceite de oliva y sal.


EVENTOS

LINKS
AYUNTAMIENTO
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